MORAL, PUDOR Y VERGÜENZA

Alabado sea ALÁH a Quien imploramos ayuda, perdón y guía, en El nos refugiamos de la malicia de nuestro ego y de nuestro mal comportamiento. Aquel que ALÁH lo guía no se pierde en el camino, y aquel que ALÁH lo desvía no hay quien le guíe. Testifico no hay otra Divinidad sino sólo ALÁH
testifico que Mujammad (PBAE) fue Su Siervo y Enviado, que la paz y las bendiciones de ALÁH estén con El, su familia y todos aquellos que siguen el camino del Corán y de la
Sunnah, hasta el Día del Juicio Final.
Hnos. musulmanes:
Ciertamente que el comportamiento y la moral tienen una relación íntima con la creencia (Fe) de una nación y sus principios; es la demostración palpable, visible de su entendimiento y comprensión.
La moralidad y la etiqueta vienen a ser figuradamente el "diploma" producto de la creencia; puesto que el comportamiento es la prueba fehaciente de los principios que la persona lleva adentro.
Es difícil alcanzar una nobleza de comportamiento, sino a través del continuo entrenamiento de:
a. Las grandes virtudes del hombre en la práctica diaria.
b. El conocimiento constante y renovador de los principios de la fe correcta
(Tawhid)
c. El correcto proceder del creyente, guiado por un buen ejemplo.
El Islam ha abarcado absolutamente todos los ámbitos del comportamiento humano, individual, familiar, social etc.; llegando hasta el más mínimo detalle como la Salutación, el apretón de manos, la veracidad, el chiste, los sentimientos, la salvaguarda de los derechos sean estos: de los hermanos, familiares, vecinos. También ha regulado la etiqueta de comida y bebida, la prohibición de la injusticia y el atropello contra el individuo y las sociedades.
En el Islam coloca las bases, premisas, y parámetros que no cambian con el paso del tiempo ni tampoco de lugar. Lo que constituye una puerta hacia la virtud, que se refleja por supuesto en el comportamiento y esto tiene un nombre vergüenza ante ALÁH y después de la gente.
Por ejemplo si encontramos a una persona que se avergüenza por un pequeño error cometido, sepamos que este alguien tiene una conciencia viva y que se trataría de un hombre con buenos principios. Por el contrario, si encontramos que no se
estremece ni se inmuta por un error cometido, grande o pequeño es un indicativo de su poca vergüenza, cuya actitud y comportamiento va coleccionando más y más pecados y atropellos.
Aquel que pierde la vergüenza se va degradando más y más.
La traducción de un hadith, de los pasos que la gente atraviesa para llegar a ese estado:
"Si es que ALÁH desea que un siervo se pierda, Le arranca la vergüenza, y si le arranca la vergüenza se torna despreciable. ¿Qué significa arrancarle la vergüenza, significa quitarle el sentido innato del "Amana" - la confiabilidad de entregar un encargo-.
Entones, se ha arrancado la misericordia de su corazón, cuando la misericordia es arrancada se puede tornar no deseable, con corazón endurecido y si este paso da, se arranca de él paulatinamente lo más preciado, su fe, esto le tornaría en un ayudante del maldito Satán.
Entendemos entonces que la vergüenza y la fe se encuentran en el mismo recipiente, si se arranca el uno, y no se corrige a tiempo, lo más probable es que se arranque también su fe. En una ocasión el Profeta Mujammad
(PBAE), encontró que un hombre amonestaba a otro por la cantidad de vergüenza que tenía, y le dijo : " Déjalo, la vergüenza es parte de la fe".
También Omar (RAA), que ALÁH esté complacido con él dijo:
"Aquel que tiene vergüenza se esconde, y el que se esconde previene, y el que previene evita caer en el pecado.
Hnos. musulmanes:
Lo más grandioso e importante de lo que uno debe tener vergüenza es: de ALÁH, el Señor que nos ha agraciado con tantas bondades.
La vergüenza ante ALÁH, no alcanza a desarrollarse en el corazón del siervo si no después de que la persona a meditado en el entorno en que nos rodea, como es: la magna creación del Todo poderoso, como el sustento que tenemos proveniente de ALÁH Altísimo, como en los triunfos y logros alcanzados y que El nos ha otorgado.
También algunos de los primeros musulmanes solían decir:
"Teme a ALÁH en la medida que El tiene el poder sobre ti, y ten vergüenza de El en la medida de Su cercanía hacia ti".
El Profeta "Salalahu Alehi wa Salam" aconsejó a sus compañeros tener vergüenza de ALÁH, con la reverencias que El merece. Entonces él les aclaró: "No es sólo esto, sino la vergüenza de ALÁH consiste en proteger la cabeza de lo que ésta abarca, el estómago de lo que avanza a contener, recordar la muerte y la desgracia. Y aquel que desea los triunfos del más allá, deberá dejar de lado, todos los adornos de la vida mundanal. Aquel que cumple esto, tiene realmente vergüenza de ALÁH".
Citaremos algunos puntos a considerarse:
1.- Purificar la lengua de todas las palabras de insulto y obscenidades, ya que estas dejan una estela amarga en quien la escucha, y la gente tratará de evitarle en lo posterior.
2.- En reuniones sociales, la persona debe medirse lo que habla, pues el exceso hace que la persona caiga en la exageración, aumento o disminuciones de la verdad. Tampoco debe decir mentiras, pues son malas compañeras y la gente le perderá la confianza.
3.- El creyente debe evitar lugares, no sólo que dañen su reputación, sino más aún, la blancura de su corazón, como: bautizos, aniversarios, playas y balnearios, conciertos musicales, etc.
4.- Recomendación especial va para - muslimah- la mujer musulmana, que debe cuidar su pudor y su honor. Debe vestir dignamente, obedecer a su esposo y cuidar de sus derechos. Evitar reuniones, espectáculos, que van en contra de los principios islámicos, donde se vaya minando la castidad y virtudes propias de la mujer musulmana.
En una batalla que tuvo lugar en el tiempo del Profeta Mujammad (PBAE), una mujer que se cubría la cara incluso, fue en busca de su hijo, que posiblemente se encontraba entre los cadáveres. No falto quien le preguntara: "¿le buscas estando cubierta toda, incluso tu cara?". Contestó: ¡Sí!. He perdido a mi hijo, pero no voy a perder también mi vergüenza".
5.- Dar el lugar y los derechos a cada quien. El hijo respeta al padre, el estudiante al maestro, el pequeño al grande etc. etc.
2ª Jotba.
Concluimos, que tener vergüenza no significa de ninguna manera callar la verdad, o dejar de ordenar el bien cuando se requiera hacer eso. Esto sería cobardía, perdición y no vergüenza.
El Profeta era el más vergonzoso, inclusive más que una muchacha virgen en sus aposentos, sin embargo le dijo a
Usama, cuando iba a aplicar el castigo a la persona que robó, cortándole la mano: "Acaso estas intercediendo en alguna forma sobre los castigos que ALÁH ha impuesto?"
Tampoco la vergüenza impidió contestar la pregunta de la Ansaría (mujer habitante de
Madinah), que le preguntara al Profeta: "Se debe bañar la mujer si tiene orgasmos durante el sueño?" y El Profeta
"Salalahu Aleihi wa salam" le contesto sin vergüenza: " Si, si es que ella llega a humedecerse".
Está citado en el Corán en AL - AHZAB (LOS COLIGADOS 33: 53)
¡Vosotros que creéis!. No entréis en las habitaciones del Profeta, a menos que os dé permiso y os invite a comer, pero no estéis esperando la ocasión.
No obstante si sois invitados entrad, y una vez que hayáis comido retiraos y no os quedéis hablando con familiaridad, realmente esto importuna al Profeta, pero le da vergüenza deciros. Sin embargo ALÁH no se avergüenza de la verdad.
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